Salto, eso es lo que hago. Saltar cuando triste, saltar cuando se es feliz. Saltar, una acción liberadora y llena de potencia que muestra la vitalidad de la juventud eterna que está en todos nosotros. Escuchando "The Butterfly" de Celtic Woman no puedo evitar anhelar esos días de libertad absoluta cuando sólo la compra de los útiles escolares me preocupada. ¿Por qué no disfruté mi último verano? No lo sé, pero ahora lo estoy sufriendo, añorando ser como esos adolescentes en las calles haciendo nada un día lunes por la tarde, mientras yo, sentada en un cubículo de escritorio, miro por la ventana pasar los autos orando que la jornada finalice pronto para irme a la casa y tratar de ganarle a las horas unos cuantos minutos para mi. Es ahí, en esos instantes, cuando entiendo que la vida se pasa volando. Saltar es lo único que me mantiene libre aun cuando lo haga solo en la mente gracias a una canción.