miércoles, 6 de enero de 2010

Saltando

Salto, eso es lo que hago. Saltar cuando triste, saltar cuando se es feliz. Saltar, una acción liberadora y llena de potencia que muestra la vitalidad de la juventud eterna que está en todos nosotros. Escuchando "The Butterfly" de Celtic Woman no puedo evitar anhelar esos días de libertad absoluta cuando sólo la compra de los útiles escolares me preocupada. ¿Por qué no disfruté mi último verano? No lo sé, pero ahora lo estoy sufriendo, añorando ser como esos adolescentes en las calles haciendo nada un día lunes por la tarde, mientras yo, sentada en un cubículo de escritorio, miro por la ventana pasar los autos orando que la jornada finalice pronto para irme a la casa y tratar de ganarle a las horas unos cuantos minutos para mi. Es ahí, en esos instantes, cuando entiendo que la vida se pasa volando. Saltar es lo único que me mantiene libre aun cuando lo haga solo en la mente gracias a una canción.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Possibility


Possibility
By

Slyther88

AN: lean esta historia con la música que aparece en el link. Este breve relato se puede interpretar con varios personajes, entre ellos : Bella/Edward, Remus/Sirius, Harry/Sirius, entre otros... Nótese que el primer nombre es el protagonista.

http://www.4shared.com/file/175597954/2ea25245/14_Lykke_Li_-_Possibility.html



-----------------------------------------------------------------------------------------------

Miro tu foto y no puedo dejar de pensar en los momentos que tuvimos juntos, tu sonrisa, tus ojos, esas muecas que hacías cuando veías algo extraño o alguien que no cumplía con el rango que determinabas como normal. Tus suspiros, ¡oh, mi Dios! Cómo ansío escucharte ahora, aunque sea una palabra, una frase, ¡una exclamación! ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste aquí en un mundo que ya no tiene sentido sin ti? ¡¿Qué es lo que estabas pensando cuando tomaste aquella decisión?! ¿Fue por mí? ¿Acaso hice algo que te impulsara a llevarte contigo mi corazón, mi vida? Ya nada sé.

Lo único que tengo claro es que algún día moriré. Al parecer, más pronto que tarde, ya que viendo la gente transitar desde lo alto me doy cuenta de lo insignificante que soy para el universo. Nadie se va a dar cuenta de lo que suceda conmigo, tal vez hoy aparezca en las noticias, pero mañana voy a volver a mi estado de anonimato. Total, ¿qué es una persona versus miles de millones? Nada, ni siquiera en porcentaje me noto.

Con cada paso que doy me acerco más a mi destino, ese que tantos dicen poder manipular. Hace frío. Mi cara es acariciada por la brisa del atardecer, mi cabello se mueve bailando con el viento. Mis pies descalzos siente el pavimento, sus imperfecciones, su temperatura. Sólo unos cuantos centímetros y voy a ser libre.

¡Estoy volando! No puedo evitar sonreir, por fin actúo por mí misma y por nadie más. Soy independiente, mis ataduras con la sociedad se han quebrado. Sé que estos momentos en realidad son tan solo segundos, pero no me importa porque en esos segundos soy plena.

A centésimas de estrellar, recuerdo los acontecimientos que marcaron mi existencia y, aunque no sepa definir si es alegre o amargo, el único recuerdo presente en mi mente que me acompaña en esta aventura final eres tú. Te amo, no sabes cuánto. Te amo millones. TE AMO.

--------------------------------------------------------------------------------------

FIN

Pensando

Hoy 17 de Diciembre del año 2009 ha pasado a la historia como mi segundo día de práctica. Fue un desastre, no solamente porque debo usar traje formal y, por ende, zapatos de tacón, sino debido a que la charla introductoria preparada por la gerente fue horrible! No sabía si reir o llorar, nadie entendía nada, ni siquiera los estudiantes de Contabilidad y Auditoria. Por casi nueve horas, estuvimos sentados, soñolientos, con dolor, aguantando una charla que, si bien sus consecuencias van a tener un impacto en nuestro poder económico significativamente, se volvió una tortura. Después de la milésima mirada al reloj del celular y tres sudokus resueltos, fuimos dejados en libertad.

Uno podría pensar que fue lo mejor, pero no, ya que esperándonos como el más dedicado amante estaba el sol abrazador de un día de verano, congestionado, abrumado por el smog y acompañándonos con sus dulces 33º Celsius. Una caricia intoxicante. Esperada, pero no querida. Y como un regalo de aniversario, el sol nos presentaba al transantiago, a la 405, un bus colapsado de cuerpos sudorosos, imitación barata de una lata de sardinas. Es más, las sardinas enlatadas tienen más espacio entre ellas que esas pobres almas obligadas a viajar por ese medio atestado debido a que el metro, a esa hora, es intransitable. Si es que existe el infierno, diría yo, "(...) en Santiago, lo encuentras en tres partes principalmente: Estación Tobalaba, San Pablo y Los leones"No duda alguna de aquello.